Estudio introductorio y notas de Juan Manuel Rodríguez.
Tabla de contenidos: Dedicatoria --Pr
Rodrigo Díaz de Vivar, caballero de la Corte del rey Alfonso VI de Castilla, por animadversión de ciertos nobles cae en la indisposición del soberano, quien lo obliga a un largo destierro, lejos de sus bienes, de su tierra y de su familia. Esta circunstancia adversa pone en juego todas las virtualidades y características de un auténtico Caballero, que el Cantar trata de subrayar y valorar. Efectivamente, el Cid Campeador se dedica a realizar una serie de valerosas batallas contra reinos vecinos, la mayoría en poder de los moros. Pero no le ocupa, sustancialmente, su beneficio personal, sino la gloria y servicio leal a su Señor. Incluso reafirma su honor y dignidad ante la afrenta que han recibido sus hijas por parte de los Infantes de Carrión. Todo esto reporta al Cid fama, fortuna y la reanudación de la amistad del Rey.